Fracking atencional

Escuché por primera vez de este concepto en el podcast de Ezra Klein.

El entrevistado, Graham Burnett, argumenta que el mercado de la economía de la atención está tan saturado, que las empresas que se dedican a ella han tenido que desarrollar sistemas sofisticados para extraer cada uno de los remanentes de nuestra atención, en cada recoveco en el que haya disponibilidad. A esto le llama fracking atencional, haciendo referencia a una técnica invasiva de extracción de gas natural, la cual involucra inyectar una solución acuosa a alta presión para extraer las reservas que quedan entre las rocas en las profundidades.

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La analogía es interesante, porque el gas natural —al igual que la atención— es un recurso limitado y, si bien anteriormente la disponibilidad era tal que salía a presión en las operaciones extractivas que se realizaban, hoy en día, después de décadas de consumo creciente, muchos de los yacimientos actualmente explotados están casi agotados y lo que va quedando hay que sacarlo “a la fuerza”.

Eso es el fracking atencional: capturar nuestra atención a la fuerza, con cualquier triquiñuela apuntalada en los sesgos cognitivos esculpidos por la evolución en el homo sapiens, todo es cancha.

El argumento de Burnett es que este mecanismo de producción de capital nos posiciona como una especie de ganado psíquico, en donde estas empresas nos ordeñan para engrosar sus billeteras. Es justamente por esto que me parece muy necesario cuidar nuestros hábitos de consumo de contenidos, equilibrándolos de manera saludable con actividades productivas.

En mi caso, dejé completamente las redes sociales algorítmicas. Mantengo una cuenta en instagram que uso exclusivamente para publicar reels (cosa que cada vez hago menos). Tengo una suscripción a YouTube premium que acabo de dejar de pagar. En lugar de ello, dedico mi tiempo en el smartphone a leer artículos en Readwise y a escribir en mi jardín digital en Obsidian.

Y, ¿saben qué?… Me siento mejor con esta dieta. ¡Se las recomiendo!

Marko Bremer Mimica @markobremer